Skip to main content

Tras “El anillo”, de Jennifer López, llega el éxito “La culpa del vecino”, de Rafael Piña

Al director del distrito de San Pedro Alcántara, no se le ha ocurrido nada mejor que acusar a los vecinos de las inundaciones producidas estas últimas semanas en diferentes barrios de la localidad

Tras “El anillo”, de Jennifer López, llega el éxito “La culpa del vecino”, de Rafael Piña

Revista El Observador

Y es que, al director del distrito de San Pedro Alcántara, no se le ha ocurrido nada mejor que acusar a los vecinos de las inundaciones producidas estas últimas semanas en diferentes barrios de la localidad. Sobre todo, en la zona sur de la avenida de la Constitución. Creo que la canción se la han repetido en innumerables ocasiones durante la Feria del pueblo.

En una nota de prensa fechada el pasado 9 de octubre, para que no digan que interpretamos las palabras del chusco [3ª acepción R.A.E.] mandatario, dijo textualmente: “A pesar de la situación tan complicada de esta calle cuando llueve, los vecinos no estuvieron dispuestos a soportar un año más de obras”, en referencia a las que hacen falta acometer desde hace años para solucionar las múltiples inundaciones de garajes y comercios situados al final de la citada Avenida de la Constitución y Hermanos Álvarez Quintero. Inexplicable, si no se conoce el funcionamiento del alcantarillado de San Pedro Alcántara, que otras zonas del pueblo completamente inclinadas hacia el Sur y Este, se inunden de igual forma, como la avenida Virgen del Rocío y calle Juan Illéscas Pavón.

Pero los vecinos no es que se nieguen a las obras que solucionen de una vez por todas este problema. Lo que no quieren son más chapuzas y sí un proyecto digno para cada una de las zonas que el mismo Plan General de Ordenación Urbana de 2010 declaraba como inundables, algunas incluso a 50 años. El ejemplo es bien claro: mientras el trazado del Bulevar San Pedro Alcántara se inundaba, el soterramiento de la A-7 situado justo bajo esa avenida, estaba completamente seco y en servicio. El motivo, un simple pozo de absorción de inundaciones que fue construido al norte de la avenida del Mediterráneo. Algo parecido a esto (AQUÍ). O lo que es igual, un simple sumidero gigante. Los ciudadanos no quieren que les levanten más calles para que desaparezcan árboles y jardines, desean soluciones con letras mayúsculas, no más amaños.

Pero la culpa, insiste el socio de Ángeles Muñoz (PP), es de los vecinos. Los mismos que realmente están hartos de obras iniciadas con el soterramiento de la antigua Carretera Nacional 340, hoy A-7, allá por el año 2009 y que hasta hoy no han cesado: Bulevar, plaza de la Iglesia, calle Marqués del Duero, nuevamente, plaza de la Iglesia, calle Marqués del Duero y así hasta tres o cuatro veces en cada emplazamiento. Obras siempre en el centro de la localidad, que nadie ha pedido y que nos han convertido en un campo de minas continuo, un pueblo que ya no tiene nada de Mediterráneo, un adefesio sin pies ni cabeza lleno de hormigón, granito y los colores rojo y negro de Opción Sampedreña. Bancos, farolas, papeleras, fuentes, etc. que no tienen nada que ver de una calle a otra. Hasta nos permitimos el lujo de realizar la misma obra dos veces porque, a algún lumbreras, se le olvidó instalar una tubería importante o se le ocurrió aplastar las conducciones de telecomunicaciones con maquinaria pesada, sin que nadie vigile ni tenga responsabilidad al respecto.

Para los que le conocemos y sufrimos como ciudadanos, ya es habitual oír sus bravuconadas y falta de respeto a todo el que se interponga en su camino. Es el mini-yo del maligno Jesús Gil, a quién se parece cada día más. En su punto de mira han pasado muchos personajes de la política local: Ángeles Muñoz (PP), era Angelita de Luxemburgo; Quica Caracuel (PP), una dictadora; los trabajadores municipales, culpables de cómo está el Ayuntamiento; los Independentistas de San Pedro, unos indignos; los ciudadanos críticos, directamente traidores; Izquierda Unida y Partido Socialista, esperpentos… Eso sí, a la banda de enchufados, empresas elegidas a dedo y palmeros: fieles amigos y verdaderos sampedreños.

Pues nada, que sigan así. Haciendo amigos de esta manera es como se ganan elecciones. Aunque mucho me temo que, en base a su trayectoria, están teniendo la actitud de la monja que sabía estar expulsada de la congregación. Ya saben aquello de… para lo que me queda en el convento…

Related Articles

Leave a comment

You are commenting as guest.